Tener que vestirnos cada día marca el comienzo de una nueva jornada en la que nosotros interactuamos con el mundo y las personas que nos rodean. Creemos que, desde algo tan poco trascendental como la ropa, se puede iniciar algo que va más allá. Si nos vestimos comodamente con algo con lo que nos sintamos seguros y esto es divertido, nuestro estado anímico, las decisiones que tomemos, ... nuestro día, vuestro día, el día de los que nos rodean, será mejor.